Que es el Complejo Petroquímico José Antonio Anzoátegui: Pilar Industrial del Oriente Venezolano
POLITICA
Jorge Niño
10/26/20253 min read


Que es el complejo Petroquímico José Antonio Anzoátegui: Pilar Industrial del Oriente Venezolano
Introducción
El Complejo Petroquímico General de División José Antonio Anzoátegui, conocido también como “Jose”, es una de las infraestructuras industriales más importantes de Venezuela. Inaugurado el 14 de agosto de 1990, este complejo fue concebido como un motor para el desarrollo petroquímico en el oriente del país, aprovechando su cercanía a las reservas de hidrocarburos de la Faja Petrolífera del Orinoco.
Ubicación y Dimensión
El CJAA se encuentra entre las poblaciones de Barcelona y Puerto Píritu, en el estado Anzoátegui. Ocupa una superficie de 740 hectáreas, donde operan diversas plantas pertenecientes a empresas mixtas con participación de Pequiven.
Estructura y Producción
El complejo está diseñado como un condominio industrial, lo que permite compartir servicios básicos entre las empresas instaladas. Entre las principales plantas destacan:
Supermetanol C.A. (1991): Produce metanol de alta pureza a partir de gas metano.
Metor S.A. (1992): Produce metanol, MTBE (aditivo para gasolina), formaldehído (para MDF), UFC 85 y tinner.
Fertinitro (1998): Produce amoníaco y urea, fundamentales para el sector agroalimentario.
Petropiar y Petromonagas: Mejoradores de crudo extrapesado con capacidades de procesamiento de hasta 190 MBPD y 140 MBPD respectivamente.
Importancia Estratégica
El CJAA es responsable de aproximadamente 65% de las exportaciones de crudo venezolano, despachando cerca de 1,5 millones de barriles diarios desde su terminal. Su rol es clave en el procesamiento y mejoramiento de crudos extrapesados, lo que lo convierte en un eje fundamental de la economía nacional.
Impactos Socioambientales
A pesar de su relevancia económica, el complejo ha generado impactos ambientales significativos. Se han reportado:
Emisiones de gases tóxicos.
Acumulaciones de coque de petróleo.
Derrames y accidentes industriales.
Protestas de trabajadores, comunidades y ambientalistas por falta de mantenimiento y cumplimiento de normativas ambientales.
Capítulo: Abandono y Deterioro del Complejo Petroquímico José Antonio Anzoátegui
A partir de la década de los 2000, coincidiendo con el inicio del gobierno de Hugo Chávez, el Complejo Petroquímico José Antonio Anzoátegui comenzó a experimentar un declive operativo y estructural. Aunque inicialmente se mantuvo como un eje estratégico para la exportación de crudo y la producción petroquímica, la falta de mantenimiento, la politización de la gestión y la corrupción institucional marcaron el inicio de su deterioro.
Durante el gobierno de Nicolás Maduro, la situación se agravó considerablemente. La falta de inversión, la renuncia masiva de personal capacitado, y la migración forzada de técnicos e ingenieros provocaron una caída drástica en la capacidad operativa del complejo. Las plantas comenzaron a funcionar por debajo de su capacidad instalada, y muchas quedaron paralizadas o semi-operativas.
Uno de los casos más críticos fue el colapso de la planta de tratamiento de efluentes líquidos, encargada de procesar el agua separada del petróleo. Desde aproximadamente 2008, esta instalación dejó de funcionar, lo que provocó que líquidos tóxicos y sulfurosos fueran vertidos directamente en lagunas de oxidación y, eventualmente, al mar, generando un grave impacto ambiental.
Además, se reportaron:
Acumulaciones masivas de coque de petróleo en patios abiertos, sin tratamiento adecuado.
Emisión de gases tóxicos que afectaron la salud de trabajadores y comunidades cercanas.
Filtraciones hacia cuerpos de agua que alteraron la biodiversidad local.
Suspensión de sistemas de salud laboral, como el Sicoprosa, dejando a los trabajadores sin atención médica adecuada.
El abandono institucional también se reflejó en la falta de respuesta ante accidentes industriales. Sindicatos como la FUTPV denunciaron reiteradamente la ausencia de protocolos de seguridad, la escasa dotación de equipos de protección personal (EPP), y la omisión de reportes ante organismos como el Inpsasel, incluso en eventos graves como apagones de mechurrios que liberan gases sin quemar.
Este abandono ha convertido al CJAA, que alguna vez fue símbolo de desarrollo industrial, en uno de los principales focos de contaminación del eje norte de Anzoátegui, y en un ejemplo del colapso de la infraestructura petrolera venezolana bajo el modelo de gestión chavista y madurista.
Conclusión
El Complejo Petroquímico José Antonio Anzoátegui representa una pieza clave en la infraestructura energética y petroquímica de Venezuela. Su historia refleja el esfuerzo por diversificar la economía nacional y agregar valor a los recursos naturales. Sin embargo, su futuro depende de una gestión responsable que equilibre el desarrollo industrial con la sostenibilidad ambiental y social.
